Cientos de asesores que fueron contratados a dedo pierden su puesto gracias a Podemos




Las tres instituciones políticas más importantes de Madrid, Ayuntamiento, Asamblea y Comunidad, destinan más de 24 millones de euros al año para pagar asesores y cargos de confianza. Eso sin contar los puestos de libre designación, funcionarios en comisión de servicio promocionados por los políticos. Un total de entre 430 y 1.500 personas, algunas de las cuales perderán su puesto (o ya lo han perdido), con el consiguiente ahorro, tras los cambios institucionales que deriven de los pactos electorales.

La concejal Begoña Larraínzar (PP), al frente del distrito de Moratalaz, necesitaba un asesor; una persona de confianza. Optó por Ángel Carromero, que entró a formar parte del grupo de designados a dedo por el Ayuntamiento, que contrata de esta manera a 207 personas. La Asamblea de Madrid cuenta con otros 27 altos cargos elegidos a discreción, mientras que la Comunidad se gastará en 2015, entre altos cargos y personal eventual, más de 15 millones de euros para emplear a otras 223 personas entre las que no se incluyen los puestos de libre designación, funcionarios en comisión de servicio.
Unos puestos que, según cálculos de EL PAÍS, pueden elevar la cifra de elegidos a dedo de la Comunidad hasta las 1.500 personas.
El inminente cambio en las instituciones madrileñas, a la espera de los acuerdos poselectorales, no solo afectará al recambio de estos trabajadores, sino que también puede alterar, en nombre de un mejor gobierno, tanto el número como el gasto en personal de confianza; un ahorro de, al menos, 24 millones de euros.
“Es hora de acabar con esa red de gestión paralela creada durante los años de gobierno del Partido Popular a base de asesores y empresas externas, que desarrollan funciones que podrían hacer los trabajadores públicos”, denuncia el equipo del candidato socialista a la alcaldía Antonio Miguel Carmona. Una idea en sintonía con la propuesta de Manuela Carmena, al frente de Ahora Madrid y probable alcaldesa de la ciudad: “Queremos reducir y limitar los cargos de asesores y puestos de libre designación”.
Este tipo de empleos, por su abultado y creciente número, lleva años soliviantando a todas las formaciones políticas de Madrid, que han azuzado al PP con el tema. “En muchas ocasiones, estas contrataciones de confianza se ocultan a través de empresas subsidiarias por lo que su recuento global es complicado”, dice Modesto Nolla, diputado socialista en la Asamblea.
Ante las quejas, Ana Botella, modificó el Reglamento de Ordenación del Personal y prohibió elegir para puestos de confianza a familiares directos de hasta cuarto grado de consanguinidad o afinidad: “Lo que no es estético tendrá que convertirse en no posible, según la legislación. Y así lo vamos a hacer”.
Pero esa erradicación de primos, cuñados o yernos de los puestos de confianza —efectiva desde hace tres meses, aunque la oposición había pedido su aplicación hace años—, no ha estado acompañada de una reducción drástica de su número. Un negociado de 207 personas (en 2012 eran 255) que en total necesita una dotación de casi 10 millones de euros al año.
Por su parte, en los presupuestos de la Comunidad para 2015, la Cámara destina 928.465 euros para pagar a la veintena de puestos de confianza; con sueldos que oscilan entre los 50.000 y los 90.000 euros al año. “Es excesivo”, se quejan los representantes de UPyD, que llevan tiempo fiscalizando y denunciando esta partida. Pero el gasto en altos cargos de la Asamblea representa solo el 7% de lo que invierte la Comunidad en este tipo de contrataciones: 14.510.877 en este ejercicio para sueldos de “altos cargos” y “personal eventual” de todas las áreas de gobierno —en las 400 páginas de los presupuestos autonómicos aparecen 80 partidas para este cometido—.
Los altos cargos implican presidencias, vicepresidencias, consejeros, viceconsejeros, directores generales, secretarios generales técnicos y asimilados. Uno de ellos, el responsable de Museos, tiene un sueldo de 65.993 euros anuales, como el alto cargo de Asuntos Taurinos. Por otro lado, está el personal eventual de gabinetes. Usando el sueldo del alto cargo para la tauromaquia como referencia, en la Comunidad habría unas 223 personas contratadas en nombre de la confianza.
En esos números no entran los puestos de libre designación: subdirectores generales, coordinadores, directores y jefes de área, asesores, jefes y directores de gabinete, jefes y delegados de prensa y directores de departamento. Cargos, estos últimos, que deben ser publicados en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid y que en algunos casos sólo pueden ser ocupados por funcionarios de carrera, que son designados libremente (a dedo) a instancias de los políticos que los reclaman en comisión de servicio. En 2010, según cálculos de EL PAÍS, Esperanza Aguirre, entonces presidenta autonómica, duplicó estos puestos: pasaron de 728 a 1.521. Los directivos de los hospitales públicos forman parte de este grupo; en los presupuestos autonómicos de la Comunidad para 2015 tienen una asignación de 9.568.052 euros.
“Estas cifras evidencian la manera que ha tenido de gobernar el PP a base de ocupar las instituciones públicas”, opinan el resto de formaciones políticas. Y concluyen: “Han puesto las instituciones al servicio del PP y no de los ciudadanos. Es hora de que eso cambie”.
Fuente: elpais
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